Pete Oxford - Sierra de Andujár, Andalucía, España
May 27th, 2009 Posted in Southern Europe, UncategorizedOther Languages:
Bueno, ¡pues aquí estoy! Hace un año los directores de Wild Wonders estaban encantados de decirme que tenia una oportunidad maravillosa para ir a España y fotografiar el gato más raro del mundo. Un gato generalmente nocturno, muy críptico en su entorno, casi tan fácil de encontrar como una aguja en un pajar, un gato básicamente solitario y el único felino clasificado como en Peligro Crítico de extinción por la IUCN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) – el Lince Ibérico.
Dicho esto, los ecoturistas observadores de mamíferos, la mayor parte belgas y españoles, sí acuden a la zona para ver linces salvajes. Frecuentemente tienen éxito. Yo les acompañé situándonos en lo alto de una loma, dominando un valle durante horas, pero sin suerte. Sin embargo, ellos emplean el digiscoping a 140x, comparado con mi máximo de 17x (Nikon 600mm f4.0, 1.4x teleconvertidor & Cuerpo D3).
Wild Wonders of Europe es una organización de calidad, mi misiva fue “Sólo hace falta volver con tus 200 mejores fotos del lince”.
Afortunadamente me habían avisado con tiempo y yo había pasado meses hablando directamente con los altos cargos de proyectos del lince en Andalucía. Unos pocos días antes de marchar de mi hogar en Ecuador incluso recibí los permisos oficiales que me otorgaban ciertos privilegios. Así, hace unos 10 días, me lo monté, no con los ecoturistas sino en una finca privada propiedad de la Junta de Andalucía; el mejor hábitat del lince y el centro de un proyecto científico de conservación organizado por LIFE.
Uno de los mayores problemas del lince hoy en día parece ser la escasez extrema de su presa principal – el humilde conejo. Han sido erradicados de la zona, primero a manos de la mixomatosis, y después por un virus hemorrágico severo.
El proyecto de conservación incluye 2 tipos de cerca, uno de 5 hectáreas provisto de vallas a prueba de depredadores de conejos silvestres, además de muchos escondites artificiales. Los linces saltan la valla y pueden cazar conejos pero los depredadores más pequeños quedan excluidos. El otro tipo de cerca es mucho más pequeño y en ciertas épocas del año (eso es cuando las madres tienen cachorros ¡ahora!) se introduce unos cuantos conejos como suplemento alimentario. También se pone un conejo al lado de una trampa fotográfica y así el lince se fotografía cuando coge el conejo. Esto es importante para la identificación individual del lince y ofrece datos sobre el lince visitante, la frecuencia de las visitas y la condición física del animal. Decidí aprovecharme de este sistema y montar mi hide al lado de una cerca de alimentación suplementaria.
Una vez empecé a montar el hide hice que parase otro coche que circulaba en sentido contrario. El conductor era un pastor, y le pregunté sobre avistamientos del lince. “Vengo acá cada día” dijo en un acento rural muy marcado, “nunca en mi vida he visto un lince”, añadió.
¡Empecé a preocuparme!
Ahora estoy de vuelta a la civilización después de haber pasado 8 días en un hide. Después de conseguir provisiones mañana saldré otra vez para otro vigilancia de 10 días.
Mi día empieza en la oscuridad. Sin desayunar siquiera, me levanto con un frío invernal, con la calefacción del coche a toda potencia, y entonces me meto dentro del mi hide minúsculo, con una base de 1m x 1m y más ahusado hacia la punta. Estoy congelado, incluso con 4 capas de ropa. Espiando desde una ranura minúscula por donde el viento entra a raudales, éste hace que salten lágrimas de mis ojos enturbiando mi vista, y endureciendo las condiciones de la observación de linces. A las 09:07 los primeros rayos del sol asoman por encima de las rocas y calientan mi cara. Mi tronco y las piernas siguen congelados en la sombra hasta alrededor de las 11:30. Al mediodía mi hide es un horno, me he quitado la camisa y estoy sudando profusamente. No hay lince en su sano juicio que saliera con este calor, pienso – pero, quien sabe, quizás. Hacia las 18:30 he vuelto a ponerme toda mi ropa y mi temperatura corporal cae en picado. A las 21:00, sin más posibilidades fotográficas, recojo mis cosas y me voy. 14 horas de rigidez me hacen cojear hasta el coche, y conduzco con la calefacción a tope.
Durante 5 días no cambió nada.
En el sexto día, cuando ya compartía mi hide con un gran dosis de desánimo, de repente observé, a través de mi ranura de observación, un lince sentado en la hierba, una hembra adulta. Eran las 19:00 y aún había luz! Con fervor empecé a fotografiar cualquier cosa que pudiera conseguir. Minutos después, ¡había otro! El segundo lince era el cachorro de la hembra – una hembra de un año. Un gran alivio me invadió al darme cuenta que estaba consiguiendo alguna cosa. Quería que Wild Wonders of Europe se alegrará de haberme enviado, quería validar su elección, ¡y hacer que se sintieran orgullosos! Ya tenía un lince salvaje registrado para la posterioridad – ¡ahora quería más!
Día 7 fue una repetición de los días 1 a 5. Sabía que había tenido suerte.
Día 8 era mí último día entero antes de tener que buscar provisiones. Esperé. A las 18:30 se acercó un tercer individuo. Era una hembra joven, con un collar GPS. Había una luz excelente. Para mi frustración no se dejó ver demasiado, pero fotografié lo que pude.
Aquí van mis favoritas hasta ahora. Deseen me suerte para mi próximo intento.
For Wild Wonders of Europe, Pete Oxford. Sierra de Andujár, Andalucía, España.
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5 Responses to “Pete Oxford - Sierra de Andujár, Andalucía, España”
By Manu Cruz on Jun 15, 2009
Como bien dices, el Lince Ibérico , es una specie muy dificil de seguir y fotografia, es uno de mis retos.Creo que has hecho muy buenas fotos, mis felicitaciones, amigo. un saludo
By Ana Luisa Fnanco Camacho on Jul 4, 2009
Estupendas fotografías de tan hermosos ejemplares, felicidades! el esfuerzo valió la pena eh! esa última foto, parece que te está mirando detrás de la flor.
Mucha suerte para la próxima.
Ana Luisa Franco Camacho
By Todor Iliev Todorov on Aug 13, 2009
Hola Pete, me acuerdo de la mañana que desayunamos juntos en Los Pinos. Todavia no habias tenido la suerte de sacar las imagenes. Ahora veo que merecio la pena, amigo. Un abrazo muy grande sde Malaga. Teo Todorov
By Ferran Aguilar on Aug 28, 2009
Sinceramente son fotografias que no aportan ningun tipo de visión especial.
Colocarse al lado de un cercado de conejos supone poco esfuerzo, Ya que tarde o temprano los linces pueden hacer una cola para entrar.
Otra foto de carnet para una especie que se merece algo más.
By Juan C Aguero on Oct 1, 2009
Buen Trabajo !!